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Capítulo 15: Preposiciones


  15.3 Preposiciones parte 1


15.3.1 La preposición a

La preposición a la conocemos ya. La conoceríamos incluso en el caso de que no supieramos nada de italiano, porque todo el mundo conoce los "spaghetti alla Bolognese". Es la preposición más utilizada en todas las lenguas románicas. Su uso es de vez en cuando semánticamente motivado (Voy a Roma), a veces no. Cuando no tiene por ejemplo ningún valor semántico, como en el caso de "Imparare a vivere senza soldi" <=> " Aprender a vivir sin dinero" es obvio que no tiene ningún valor semántico y su uso no puede por lo tanto tampoco ser semánticamente motivado. Igual de lógico sería ~Aprender vivir sin dinero o ~Aprender de vivir sin dinero.

a para la formación del dativo

Al igual que en español el complemento indirecto está marcado por la preposición a.

Lo regalo a Juan.

Sin embargo hay una trampa para un hisponohablante, porque de vez en cuando también el complemento directo está marcado por la preposicion a. Miremos estas frases.

Veo el árbol.
Veo a Juan.

Es obvio que el árbol y Juan tienen la misma función en la frase, ambos son objetos directos, pero el árbol no está marcado por la preposición a, Juan sí. Se trata de un acusativo personal. Es importante ver, que un complemento directo está marcado por la preposición a en español si se trata de una persona. En italiano no existe un acusativo personal, un complemento directo (un acusativo) nunca está marcado por la preposición a. Un hispanohablante tiene que ser por lo tanto capaz de distinguir entre un acusativo personal y un complemento indirecto, tiene que ver que estas frases se distinguen gramaticalmente.

a) Yo doy un libro a Juan.
b) Yo veo a Juan.

a) Do il libro a Juan.
b) Vedo Juan. (y no: Vedo a Juan.)

La gran mayoría de la gente no es capaz de distinguir claramente entre un complemento directo y uno indirecto. Nisiquiera las personas que tienen como lengua materna una lengua que distingue claramente y siempre entre complemento directo y complemento indirecto, como el alemán, son capaces de distinguir entre complemento directo y indirecto a nivel teórico. Pero en este caso es esencial. Le vamos a dar ahora un par de reglas muy fáciles de entender que le permitirán a distinguir entre un complemento directo y uno indirecto. Estas reglas no son las reglas que usted ha aprendido en el colegio y no son válidas siempre, pero en un 99 por ciento de los casos. Podemos distinguir tres situaciones.

Hay un solo objeto. En este caso se trata de un complemento directo.
Como un chorizo.
Fuma un cigarillo.

Hay dos objetos. En este caso el ser ser vivo es el complemento indirecto.
Doy un libro a María.
María es el ser vivo y por lo tanto el complemento directo.

Hay dos objeto, pero ninguno es vivo. El que puede ser sustituido por un ser vivo es el complemento directo.
Heredó toda su riqueza a la iglesia.
Heredó toda su riqueza a su hija.
La iglesia puede ser sustituita por un ser vivo.

En general la cosa es muy simple. Si hay una frase de tipo "Llamo a María", hay un solo objeto, María. Este objeto es, a pesar de que este marcado por la preposición a, un complemento directo. Se traduce por lo tanto sin a: Chiamo María. Si hay una frase de tipo "Lo dico a María", hay dos objeto, "lo" y "María". María es un complemento indirecto, se traduce por lo tanto con a: Lo dico a María.

Doy dinero al hombre.
  Do dei soldi all' uomo.

Es de recordar que en el caso de que se trate de un pronombre, el complemento directo se distingue del complemento indirecto.

Le doy el libro.
Lo veo.

Pero con los pronombres surge un problema similar al de los sustantivos. Compara:

complemento directo: Le veo (a Juan).
ojeto indirecto: Le doy el libro (a Juan).

En algunos casos, cuando se trata de una persona masculina, le puede ser tanto complemento directo como complemento indirecto. Para poder traducirlo correctamente, o sea con gli, en el caso de que se trate de un complemento indirecto, con lo, en el caso de que se trate de un complemento directo, hay que saber distinguir entre complemento directo y indirecto. Las reglas que permiten de distinguir entre un complemento directo y uno indirecto ya hemos mencionado antes. Recordamos que estas reglas no son las que aprendió en la escuela, y tampoco funcionan siempre, pero funcionan en un 99,9 por ciento de los casos y son muy fáciles a comprender.

Hay dos otras posibilidades de distinguir entre un objeto directo y uno indirecto.

1) Se puede transformar la frase en voz activa en una frase en voz pasiva. Al hacerlo el objeto directo de la frase en voz activa si convierte en el sujeto de la frase en voz pasiva.

frase en voz activa: Dieron un libro a Juan.
frase en voz pasiva: Un libro fue dado a Juan (por ellos).

El libro es el objeto directo de la frase en voz activa. Este se convierte en el sujeto de la frase en voz pasiva.

2) Como el español también distingue entre objeto directo y objeto indirecto se puede igualmente sustituir el objeto directo con un pronombre. Si se puede sustituir con la y la frase sigue siendo correcta gramaticalmente, se trata de un objeto directo, si esto no es posible, se trata de un objeto indirecto.

frase con sustantivo como objeto directo: Veo a Maria.
frase con pronombre como objeto directo: La veo.

frase con sustantivo como objeto indirecto: He dado un libro a Maria.
frase con pronombre como objeto indirecto: ~ La he dado un libro. correcto: Le he dado un libro.

Le doy el dinero.
  Gli do i soldi.

ejemplo
Regalo dei fiori alla donna.
  Regalo flores a la mujer.
  Regalo dei fiori alle donne.
  Regalo flores a las mujeres.
  Regalo dei fiori all' uomo.
  Regal flores al hombre.
  Regalo dei fiori agli uomini.
  Regalo flores a los hombres.
  Regalo dei fiori agli psicologi.
  Regalo flores a los psicólogos.
  Regalo dei fiori alla psicologa.
  Regalo dinero a la psicóloga.

a para añadir un infinitivo

Ya hemos dicho en el capítulo formas infinitivas (capítulo 13), que se añade infinitivos con distintas (y en algunas casos también con ninguna) preposiciónes. En general, ya hemos hablado de esto, la preposición solo añade el infinitivo, sin añadir un valor semántico nuevo. Miremos estas dos frases.

a) Vamos a hacerlo.
b) Es un problema a resolver.

En el caso a) la preposición a no añade ningún valor semántico nuevo, añade simplemente el infinitivo. En b) la situación es completamente distinta, la preposición tiene un valor semántico, el sentido es: Es un problema que hay que resolver; Es un problema que se tiene que resolver. La única preposición que añade un valor semántico en este contexto en italiano es la preposición da (È un problema da risolvere <=> Es un problema que hay que resolver). La preposición que hay que utilisar al añadir un infinitivo depende únicamente del verbo. Son pocos los verbos que añaden un infinitivo con a, la mayoría de los verbos añade con di. Sustituir una frase subordinada con un infinitivo en general solo es posible si el sujeto del infinitivo es el mismo que el del verbo finito. Otra vez en español: Solo es posible si la persona que ejecuta la acción descrita por el infinitivo es la misma que la persona que ejecuta la acción descrita por el verbo finito. (Detalles vea Capítulo 13)

Penso di poterlo fare.
  Creo poder hacerlo.
  Ha iniziato a lavorare.
  Ha comenzado a trabajar.
  Questo è da impazzire.
  Es para volverse loco.

ejemplo  
  Finalmente è riuscito a risolvere il problema.
  Finalmente logro a resolver el problema.
  Si ostina ad accettarlo.
  Se negó a aceptarlo.
  Ci ha inviato a venire.
  No invitó a venir.


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